A la hora de tomar el sol es
necesario tener en cuenta que sus rayos tienen varios efectos beneficiosos para
nuestra salud pero también perjudiciales para ella, por lo que hay que
exponerse a él con responsabilidad y sin abusar.
Los beneficios del sol son:
sensación de calor y bienestar, acción antidepresiva y síntesis de vitamina D.
Los perjuicios del sol son:
quemaduras, manchas, foto envejecimiento y cáncer de piel.
Consejos para proteger tu piel del sol
1. Aplicar protector solar antes de salir de casa. El protector solar ayudará a filtrar las radiaciones ultravioleta A y B, que son perjudiciales para la piel. Además nos ayudará a conseguir un bronceado progresivo y evitar las complicaciones a corto plazo, como las quemaduras, y también consecuencias a largo plazo, como puede ser la foto envejecimiento o incluso el cáncer de piel.
2. El protector solar debe aplicarse cada dos horas. Es necesario aplicar una cantidad adecuada repartida de forma uniforme por todo el cuerpo media hora antes de salir de casa y después, ir repitiendo la aplicación cada dos horas.
3. Complementar la protección al
sol con sombreros, gafas, pareos... Actualmente en el mercado hay incluso
camisetas con factor de protección incorporado. Gracias a estos complementos
además de protegernos aportaremos un toque divertido y único a la protección
solar.
4. Los nutricosméticos también
son una ayuda. Para proteger la piel antes de la exposición solar se
recomiendan nutricosméticos con componentes que activen nuestras defensas
naturales frente al sol y que contengan, además, vitaminas C, E y D y antioxidantes.
Estos nos protegerán la piel frente al sol a la vez que aumentarán nuestra
capacidad de exponernos al sol.
5. Si estamos en la playa o en la
piscina. Hay que tener en cuenta que el protector que se utilice sea resistente
al agua, ya que es importante ir refrescándose cada media hora. Así nos
aseguramos que nuestra piel está protegida en todo momento.
6. Hay que tomar el sol en
horarios adecuados. Se aconseja exponernos al sol antes de las 11 horas
y después de las 16 horas y, por supuesto, hacerlo de forma gradual. Las horas
en las que el sol es más peligroso son aquellas que se encuentran entre las 12
y las 15 horas.
7. Aunque nos apliquemos factor
de protección, la piel se bronceará. Existe la falsa creencia que si nos
aplicamos factor de protección no nos pondremos morenos, pero es falso, las cremas con factor de protección dejan que nos
bronceemos pero de forma saludable y continua evitando quemaduras y
consiguiendo un tono más natural y bonito, y además más duradero.
8. El sol también nos afecta en
la ciudad. Hay personas que simplemente utilizan factor de protección solar
cuando van a la playa, pero la doctora alerta que es igual de importante
ponerse protección solar cuando se pasea por la ciudad, se va a tomar algo a
una terraza, etc. En definitiva hay que protegerse siempre que nos expongamos
al sol, independientemente del lugar.
9. Después de la exposición
solar. Es muy importante aplicar cremas hidratantes con aloe vera, que hidraten
la piel, la reparen y consigan mantener el bronceado más tiempo.
10. Exfoliar la piel mientras nos
duchamos una vez a la semana. De esta forma se eliminarán las células muertas
de la piel y conseguir que al broncearnos sea sobre una piel sana. Esto,
además, ayudará a mantener la piel bronceada durante más tiempo.






.png)



0 comentarios:
Publicar un comentario